![]() |
Al igual que lo hizo hace diez días durante un encuentro con la
canciller alemana, Angela Merkel, la presidenta volvió a cargar contra
la “devaluación cambiaria artificial, que es una de las formas de
proteccionismo más feroces que hay”.
“Brasil va a tomar,
institucionalmente, medidas para garantizar que nuestro mercado interno
no sea canibalizado, hay una caída en la industria pero ésta puede ser
revertida, no se podría revertir si dejáramos (que la actual situación)
continúe durante dos o tres años”, declaró Rousseff.
El organismo
oficial de estadísticas informó la semana pasada que la industria tuvo
un repliegue del 3,4% en enero ante el mismo mes del año pasado, lo cual
se inscribe en un “proceso de desindustrialización”, dijo el empresario
Paulo Skaf, titular de la Federación de Industrias de Sao Paulo.
La
jefa de Estado adelantó que evalúa mantener “una reunión personal con
los mayores empresarios del país sobre la cuestión de la inversión”,
durante una entrevista concedida a un blog que fue reproducida hoy por
el diario Folha de Sao Paulo.