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A
partir de la reglamentación del Presupuesto General de la Nación 2012,
el ministro de Hacienda, Dionisio Borda, pone en marcha su plan para
tratar de esquivar las derivaciones de lo que significa una crisis de
deuda pública. Los ajustes contemplados van desde el uso racional del teléfono y
energía eléctrica en las instituciones, hasta contrataciones graduales
de funcionarios y topes de incrementos salariales para contratados de
la función pública (ver infografía). También un mayor control sobre los fondos a ser transferidos a las
organizaciones no gubernamentales (oenegés) y municipios y
gobernaciones, cuyas administraciones deberán remitir sus respectivos
informes de gastos a cada dos meses, para recibir los recursos del
Tesoro. De
hecho, la Ley de Presupuesto 2012 ha incorporado, a iniciativa
parlamentaria, artículos que establecen cambios, en el sentido de
vincular y depender la transferencia de fondos a las oenegés y gobiernos
municipales, conforme a la presentación de rendiciones periódicas de
cuentas a Hacienda. Dicho reporte deberá contener datos sobre los resultados cualitativos y
cuantitativos de los programas y proyectos en ejecución, y en los
cuales se deberán especificar las actividades desarrolladas y los
recursos aplicados. De esta manera, se apunta a un mejor control sobre
la calidad del gasto público. PLAN FINANCIERO. Los técnicos de Hacienda se encuentran en plena etapa
de elaboración del plan financiero, mediante el cual el Tesoro definirá
cómo sobrellevará el año fiscal, sin terminar con saldo negativo. ALTERNATIVAS. Entre las medidas recomendadas por el propio Borda, están
analizar con el Congreso Nacional la aplicación de nuevos instrumentos
que mejoren la recaudación tributaria, como el impuesto a la renta
personal (IRP) y la creación del Fondo de Desarrollo Económico y Social
(Fondes), con los USD 240 millones extras que recibirá el país por la
concesión de energía de Itaipú al Brasil. Además, pedir al Parlamento no aprobar ampliaciones presupuestarias por iniciativa propia. Como
salió del Congreso, el PGN 2012 tiene un nivel de desfinanciamiento de
G. 2,8 billones que, de llegar a ejecutarse plenamente, representa un
déficit potencial de 3,6 %. En
este sentido, Borda aseguró que para poder cumplir con el Presupuesto,
se requerirá un 37 % más que el 2011 en Tributación. Sin embargo,
Hacienda previó solo un 16 % de aumento tributario para todo el año. El
PGN 2011 tuvo un desfinanciamiento de 1,8 billones de guaraníes y un
déficit potencial de 2,7 % del PIB, pero se llegó a cerrar el año con un
superávit de 0,6 % del PIB, lo cual abre una esperanza para Hacienda si
ejecuta una buena administración. El principal motivo de la disparada del déficit fue el aumento
generalizado de salarios en la función pública que otorgó el Congreso.
Así las cosas, nuevamente no habrá dinero suficiente para que el
Gobierno pueda desarrollar en forma su política social. LAS CIFRAS 2,8 billones
de guaraníes (unos USD 600 millones al tipo de cambio actual) es el
déficit con el que arrancó el año la Administración Central. 8.920 cargos
nuevos en la función pública aprobó el Parlamento en el PGN 2012;
6.128 cargos más de los que planteó Hacienda al enviar el proyecto. 30 % crecerá el gasto en personal este año, que se presenta como electoral.
En total, G. 11 billones serán destinados para el pago de salarios. DÉFICIT FISCAL Al
igual que cualquier persona, un Estado no puede gastar más de lo que
recauda. Cuando esto sucede, es cuando se produce un déficit. Así como se plantea el PGN, en 2012 se podría echar por la borda nueve años de cifras positivas. Grecia es un buen ejemplo de lo que sucede cuando los números no
cierran a nivel gubernamental; es decir, no tiene con qué pagar su
deuda externa, se recortan los beneficios sociales y finalmente se
termina con un estallido social. Todo, por el mal uso del dinero
público. Paraguay ya zafó de esta situación en el 2003.