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Ayala adelantó ayer a nuestro diario que existen varias razones para no
adquirir el inmueble que se encuentra en el distrito de Unión,
departamento de San Pedro.
Para el funcionario, las tierras no
son aptas para el asentamiento de personas, porque una gran extensión,
aproximadamente 4.000 hectáreas, corresponde a zonas bajas, según
estudios técnicos del Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Otra
argumentación que esgrimirá el funcionario es que varios de quienes
reivindicaron la propiedad ya fueron reubicados o volvieron a sus
comunidades, porque al parecer fueron traídos a Asunción engañados con
falsas promesas.
Según Ayala, la tierra tiene una exagerada
sobrevaluación. En el expediente que obra en el INDI consta que hace dos
años fue vendida a Eliodoro Cohene en 1.200 millones de guaraníes. Sin
embargo, en una primera tasación realizada por el Ministerio de Obras
Públicas, luego de la muestra de interés de los nativos, avaluó en
62.000 millones de guaraníes. Luego esta misma secretaría de Estado hizo
otra tasación en 50.000 millones de guaraníes.
“Debemos buscar
otras alternativas más económicas”, dijo el funcionario, quien ayer
prometió asistencia a otro grupo de nativos que llegó a la capital para
exigir ayuda alimentaria.
Ayala considera que hay otros grupos
que hace años claman por tierra y no se puede dejar de lado a los mismos
y privilegiar a un sector que hace seis meses dice no tener tierra.
El
dirigente indígena Panta Píris manifestó el miércoles que están
tratando directamente con el presidente Lugo la compra de la tierra,
porque “Ayala está en contra de los derechos indígenas”.
Desde la
presentación de este reclamo, políticos como José Pakova Ledesma,
autoridades comunales de Unión y el carpero José Rodríguez “mediaron”
ante el presidente Lugo para la compra del inmueble, pero al parecer
estas gestiones fracasaron.
Por otra parte, otro grupo de nativos
proveniente de 30 comunidades de San Pedro y Canindeyú, liderado por
Juan Galeano, reclamó ayer al INDI asistencia alimentaria, en el marco
de la declaración de emergencia que estableció el Gobierno. Al respecto,
Ayala prometió canalizar el reclamo ante los otros ministerios.