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Como en años anteriores, en el 2011 la Cooperativa Universitaria (CU)
compró, sin la licitación a la que le obligan sus normativas internas,
60.000 copias de CD musicales, por unos G. 950 millones. Por varios años
este fue el negocio de Ensa, que tiene como socios a Carlos Cruz Roa y
Nelson Blanco. Luego tomó la posta la firma Saint Michael SRL.
Por
lo menos desde el año 2004 ó 2005, los socios de la Coop. Universitaria
vienen disfrutando de muy buena música con los discos compactos que
cada fin de año les regala la entidad, con grupos de primer nivel, como
Generación, Contrapunto, Los Alfonso, Los Cumbreños, Los Jaraneros, Los
Orrego y Los Ojeda, y últimamente a través de una recopilación de casi
todas esas agrupaciones artísticas.
En este caso la música es
lo de menos para algunos dirigentes que más bien han visto en esto un
gran negocio, pues aprovechando la influyente participación que tienen
en el manejo de la entidad, se han reservado para sí la provisión de
estos materiales.
Esta práctica ha sido aprobada a su vez por
los sucesivos miembros del Consejo de Administración, pasando por alto
disposiciones internas muy claras, según fuentes consultadas por nuestro
diario y que pidieron expresamente no ser citadas.
En los
primeros años, y probablemente hasta el 2009, el negocio fue aprovechado
por Ensa Industrias Fonográficas SA, cuyos socios son Alfredo Fernando
Krauer Acuña, Carlos Fernando Cruz Roa y Nelson Darío Blanco
Maldonado.
El primero es prácticamente un desconocido en la
CU, mientras que el segundo ha sido el líder casi absoluto, hasta el 2
de abril de 2011, del movimiento oficialista interno (Raíces Hapoite),
al que también pertenecía Blanco, quien incluso llegó a ser presidente
de la Cooperativa (2008/2009) y hoy es miembro del Consejo de
Administración con cargo de vicepresidente.
Cambios tras la asamblea del 2009
Las
fuentes explicaron que en la asamblea del 2009, los directivos
involucrados en la provisión de los discos fueron muy criticados por
algunos sectores de oposición al grupo de los Cruz Roa, por lo que
hicieron como que dejaban el negocio.
Sin embargo, se cree
que solo procedieron a “tercerizar” la venta a través de Saint Michael
SRL, ya que por ejemplo en el material del 2011 (“Lo mejor de la música
paraguaya”) aparece de nuevo, en lo que sería la contratapa de la caja
del CD, el nombre de la empresa Ensa (quizá por los derechos que tenía
sobre la música o los grupos), aunque la venta lo hizo la firma citada
inicialmente.
Consultas sin respuesta
Para
tener la versión de las empresas en cuestión, nuestro diario trató
primeramente de hablar telefónicamente con el Ing. Agr. Nelson Blanco, a
un celular (línea Tigo con terminación 418), pero no respondió
nadie.
Posteriormente, llamamos a la línea baja de Ensa,
donde informaron de que tanto Blanco como otra de las personas
encargadas, María Elena Ojeda, ya se habían retirado y que probablemente
ya no volvían por la oficina, pues estaban a punto de viajar al
exterior (debían partir anoche).
También intentamos tener las
explicaciones de la gente de Saint Michael SRL, cuyos propietarios son
Óscar Carlos Brelles Mariño y Diana Beatriz Godoy Laws, pero la persona
que atendió el celular (Tigo con terminación 767) dijo que habría que
llamar en otro horario.
Las compras del 2011 fueron
acordadas, según las fuentes, a un precio de G. 15.500 por CD, lo que da
el total de G. 950 millones, ya que se adquirieron un total de 60.000
copias.
Se pasó sobre un acuerdo
El grupo
que con el liderazgo de Jorge Cruz Roa había dado el “golpe” contra el
sector de Carlos Cruz Roa en el movimiento “oficialista” interno, el 2
de abril de 2011, justamente había acordado en principio que ya no
habría compras de discos musicales, pues la idea era sanear la
cooperativa y ese negocio era considerado uno de los puntos negros en la
administración de la Cooperativa Universitaria, según comentaron a
nuestro diario fuentes que aseguran haber sido testigos de las
conversaciones al respecto. Sin embargo, relataron que pocos meses
después apareció de nuevo este “negocio” y la adquisición se repitió,
incluso con una mayor cantidad (60.000 copias). En los años anteriores,
al parecer el número de materiales era de entre 30.000 y 40.000 discos
musicales.