La alimentación: clave para los días de intenso calor
Salud
16 de Enero de 2012
Cuando la temperatura oscila entre los 38 y 40 grados, no solo la hidratación es importante, sino también los alimentos que llevamos a la boca. Y es que el intenso calor genera condiciones ideales para que los microorganismos patógenos se reproduzcan con facilidad, lo que, a la vez, da lugar a problemas en la salud. Por ello, los expertos instan a tomar una serie de cuidados para la conservación de las comidas.
El almacenamiento
adecuado de los alimentos permite prolongar su vida útil y evitar, al
mismo tiempo, infecciones o intoxicaciones. Estas se producen cuando la
persona ingiere alimentos contaminados con microorganismos patógenos.
“Las
intoxicaciones ocurren cuando una persona come o bebe algún alimento
con la presencia de toxinas producidas por los microorganismos, siendo
muchas veces difícil saber que están contaminados, porque el aspecto,
gusto y olor pueden no estar alterados. Los síntomas de las dos son
similares, pueden causar dolores de cabeza, vómitos, dolores
abdominales, calambres, diarrea o la deshidratación”, explica a ABC
Digital la ingeniera de Alimentos Yuka Kawasoko.
La profesional
recuerda que la refrigeración de los alimentos no evita el crecimiento
de los microorganismos, sino que solo logra retrasar el proceso. Sugiere
comprar solo la cantidad a ser consumida para evitar desperdicios y
almacenar todo adecuadamente.
¿Qué hay que tener en cuenta?
Kawasoko
insta a fijarse siempre en la fecha de vencimiento de los productos a
ser adquiridos. “Es también muy importante organizar la despensa,
considerando siempre que “el primero que entra es el primero que sale,
dejando la fecha de vencimiento visible”, acota.
Así también,
señala que es fundamental no romper con la cadena de frío de los
alimentos perecederos, congelados o frescos. Esto impedirá la
multiplicación de los microorganismos que están en la superficie. “No
quedaría mal si se pudiera llevar una conservadora con hielo para el
transporte hasta la casa”, dice.
En cuanto a la contaminación
cruzada, la profesional recomienda separa los alimentos crudos de los
cocidos. “Esto vale también para los utensilios usados con los alimentos
crudos, que no se deben usar para la preparación -por ejemplo- de la
ensalada”, menciona.
El almacenamiento y la higiene
Es
importante que las comidas preparadas sean consumidas inmediatamente.
En caso de que ello no sea posible, los alimentos deben ser refrigerados
en envases limpios con tapas. Con ello, los productos se mantendrán más
tiempo aptos para ser ingeridos.
Los alimentos enlatados
abiertos y no consumidos en su totalidad deben ser guardados en otro
recipiente, preferentemente envases de plástico hermético.
Finalmente,
Yuka Kawasoko recomienda que toda manipulación de alimentos debe
hacerse con las manos limpias, teniendo en cuenta medidas de higiene
básicas y usando siempre agua potable.