![]() |
Beber
agua es fundamental. Este líquido ayuda al proceso digestivo, mantiene
la temperatura corporal, transporta nutrientes en la sangre y elimina
los residuos hacia el exterior. Para lograr todo esto, debe consumirse
aproximadamente 3 litros de agua al día, según recomendaciones del
Ministerio de Salud. Si
se desea eliminar la pesadez sin pasar hambre, es conveniente además
dejar de lado los platos pesados como las pastas y las carnes, e
incorporar aquellos más livianos y refrescantes a base de vegetales. El
consumo excesivo de grasas y aceites -presentes en carnes,
embutidos y huevos- produce aumento de las grasas en la sangre. Esto
conlleva a la producción del temido colesterol malo y al aumento del
índice de triglicéridos y arteriosclerosis. También puede acrecentar
el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares. Si
bien las desintoxicaciones breves ayudan a alivianar el organismo, lo
ideal es optar por un estilo de vida saludable a largo plazo. Aprovechar las frutas de estación, como la sandia o la piña, puede ser
el primer paso para lograr un verdadero cambio de hábitos. Para
evitar que la comida se contamine, es fundamental lavarse las manos con
agua y jabón antes de manipular los alimentos. Además hay que
mantener la cadena de frío correcta para aquellos alimentos que los
necesitan. Y sobre todo, tener especial cuidado con los alimentos que
llevan huevo y mayonesa. Para evitar malos ratos, no se deben consumir alimentos que hayan permanecido fuera de la heladera por más de 2 horas.