El fin de una larga sequía
Deportes
19 de Deciembre de 2011
Olimpia cortó ayer una extensa sucesión de frustraciones durante once temporadas en la competencia local, al lograr el título del torneo Clausura, que le permitirá jugar el año próximo tanto la Copa Libertadores de América como la Sudamericana.
Olimpia necesitaba
reencontrarse con el rasgo más importante de su historia, cual es el
coqueteo con la gloria, y lo logró tras una pausa de más de una década,
la más larga que haya conocido su historia.
La clave fue haber
mantenido en las dos últimas fechas el liderazgo logrado aprovechando
que su tradicional rival, y último competidor por la consagración,
derrotó al que venía hasta entonces al frente del lote, Libertad.
Y
así como fue brava la penúltima batalla contra Tacuary, esta ante Rubio
Ñu, en la jornada consagratoria, también planteó dificultades,
sobrellevadas gracias a un trabajo de conjunto solidario y golpes
certeros en los momentos más relevantes del juego.
El primero,
muy temprano, solo a los 5 minutos, cuando la maravillosa visión de
juego de Orteman descubrió el hueco para habilitar a Biancucchi, quien
terminó la acción agregando más calidad, usando el pecho para bajar el
balón y una tijera para marcar de zurda.
Rubio Ñu estaba
huérfano, pues coincidente con el gol rival, perdía al “Toro” Acuña por
lesión y le costó reponerse. Cuando lo logró y amenazaba emparejar el
marcador, llegó el afortunado segundo tanto decano, cuando Nájera
intentó meter un centro y se desvió en David Mendoza.
La
distancia parecía decisiva, pero un gran tiro de Closa instaló de nuevo
las dudas sobre el desenlace, hasta que Carlos Amarilla levantó el balón
y pitó el final del juego, para que la esperada fiesta tuviera rienda
suelta.