![]() |
Fue
un espectáculo impresionante. Desde antes del show, Axl Rose hizo
sentir su presencia al llegar en helicóptero al Jockey mientras la banda
paraguaya Flou tocaba su último tema. Antes
habían tocado Ijadmil y Salamandra. El rock nacional estuvo a la altura
del evento. Demostraron que no se achican ante un escenario tan grande
como el del festival. Walter, cantante de Flou, resumió el espectáculo con esta frase: "el rock convoca y muchísimo más que otros estilos". Tan
solo unos minutos después de las 12, apareció Guns N´ Roses en el
escenario, desatando el delirio de la gente. Los primeros acordes de
"Chinese Democracy" demostraban que sería una noche con toda la potencia
del rock. Porque "Welcome to the jungle" fue el segundo tema, que llevó a que los miles de asistentes saltaran y gritaran sin parar. Los
temores de una desilusión fueron desapareciendo acorde pasaban las
canciones. Había una energía incontenible en el lugar. Axl no se quedaba
en un solo lugar. El escenario era suyo. Más el acompañamiento de una
banda que hacen que uno intente olvidar a Slash y compañía. "Pasaron It´s so easy", "Mr Brownstone", "Estranged" más "Sorry" y "Better" del último disco de la mítica banda. En
medio del concierto hicieron el tema de James Bond a su manera. Y luego
vino "Live and let die" con sendas explosiones, que le dieron un toque
épico, al son de la frase que da título al tema. Luego
de más de 10 temas Axl desliza un "gracias" al público. Toda una
estrella de rock que demuestra lo que vale en el escenario con todos los
años encima. No es el mismo de los años 90, pero sin duda dejó
satisfechos a todos los presentes. "You Could be mine" fue otro de los temas más coreados de la noche. El show parecía no tener fin, ni descanso. Luego DJ Ashba hizo un solo impresionante, antesala de uno de los himnos de la década del 90, "Sweet child O´mine". Y faltaba mucho todavía para que termine. Fue como un sueño cumplido. Axl
se sentó en el piano. Los Guns tocaron una pequeña parte de "Another
brick in the Wall", para que a los pocos segundos suene "November Rain",
gritos de gargantas destrozadas. Algunos derramaban lágrimas al ver a
su ídolo tocar en el suelo paraguayo. Y más aún al ver la bandera del
Paraguay en el escenario. Durante otro intermedio hicieron el tema de la Pantera Rosa. Y segundos después, empezó "Knocking on the heaven´s doors". Durante
"Night train", una remera de la selección paraguaya llegó a Axl. Este
la agarró y la agitó cual hincha de la albirroja. No se la puso pero de
la manera en la que la agitó ya fue suficiente para conquistar aún más a
la gente. Pasaron
las canciones, varios empezaron a retirarse pensando que no escucharían
"Paradise city", pasadas las 3 horas de show. Guns N´ Roses cerró su
presentación con esa canción, acompañado de fuegos de pirotecnia y
papeles picados. Sin
duda fue un show único, y aún falta Aerosmith, otro monstruo del
rock&roll. Pero lo realizado por Axl Rose y compañía sació la sed de
rock y demostró que grandes bandas pueden venir a Paraguay.