Argentina ha solicitado “asistencia
técnica” al Fondo Monetario Internacional (FMI) para crear un nuevo
índice nacional de precios, según ha anunciado Amado Boudou, ministro de
Economía. Esta noticia surge en medio del debate por la aprobación de
los Presupuestos que el Gobierno ha propuesto a la Cámara Baja. La
noticia parece representar una rebaja en la tensión entre la entidad y
el Ejecutivo de Fernández.
La oposición y la mayoría de los analistas no se muestran convencidos
con los datos ofrecidos por Cristina Fernández, ya que sospechan que las
cifras oficiales publicadas por INDEC (Instituto Nacional de
Estadística y Censos) han sido manipuladas desde su intervención, en
2007, por el ex presidente Néstor Kirchner.
De esta forma, Boudou ha señalado que darán “una salto de calidad” en
los datos ofrecidos por el INDEC, ya que el FMI “cuenta con una gran
experiencia en la asistencia técnica”. El ministro argentino ha afirmado
que la asistencia que ofrecerá la institución internacional tiene que
ver con la confección de estadísticas.
El problema se sitúa en la falta de credibilidad que ha conseguido el
organismo estatal desde el año 2007, cuando fue intervenido por el
Gobierno de Néstor Kirchner y se cambió la metodología de cálculo del
índice de inflación. Desde entonces, las cifras oficiales de inflación
han quedado por debajo de las estimadas por las consultoras privadas.
El ministro ha hecho este anuncio en un contexto en el que el
Presupuesto planteado por el ejecutivo para el próximo año ha sido
bloqueado por la oposición, los cuales no coinciden con las cifras
anunciadas por el Gobierno de Cristina Fernández.
Mientras que el Gobierno ha pronosticado un alza del coste de vida de un
8% para este año, las consultoras estiman que la inflación oscilará un
25%.
Los malos entendidos entre Argentina y el FMI han sido constantes desde
que Néstor Kirchner accediera a la presidencia. Esta noticia, en un
contexto de confrontación que la presidencia de Cristina Fernández se ha
encargado de mantener, es visto con extrañeza por los expertos.
La última confrontación entre ambos protagonistas ha sucedido en el
pacto del país latino con el Club de París, en el cual Argentina ha
puesto como condición que el FMI no pudiera intervenir en el proceso.