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La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) establece un promedio
de 80 microgramos de humo, por metro cúbico de aire, como el tope para
ser considerado respirable.
Paraguay, en este momento, llega a niveles extremos de la escala: 200 microgramos de humo están presentes en la atmósfera.
En
este momento, el aire en nuestro país es irrespirable. Polvo y hollín
en suspensión ingresan en nuestros pulmones y se impregnan libremente en
la piel, causando reacciones alérgicas y afecciones respiratorias.
Los
departamentos de Ñeembucú y Misiones tienen un promedio de 140
microgramos de humo por metro cúbico de aire, pero tampoco se registran
las condiciones ideales para ser consideradas aptas para la
respiración.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados
Unidos considera que el tope de microgramos debe ser 70, por un máximo
de 24 horas.
La Unión Europea maneja un promedio de 50 microgramos por metro, por un periodo de 24 horas.
En Paraguay ya llevamos una semana con ¡200 microgramos de humo!
En cuanto a riesgos de incendios, la escala tiene cinco niveles: mínimo, bajo, medio, alto y crítico.
En
un nivel crítico se encuentra todo el Chaco, así como los departamentos
de Concepción, Amambay, San Pedro, Cordillera, Caaguazú, Canindeyú,
Alto Paraná y parte de Caazapá junto con Guairá.
En nivel alto se menciona a Central, Paraguarí, Itapúa, así como parte de Guairá y Caazapá.
Los
incendios forestales tienen consecuencias negativas en la salud pública
en general y el costo debe ser absorbido sobre todo por el Ministerio
de Salud Pública, es decir, por nuestros impuestos.
Impacto de la deforestación
“La
niña” es un fenómeno natural muy conocido por la comunidad científica
internacional; que se haya instalado en nuestro territorio, y por ende
en la región, no es sorpresa. Especialistas de la Facultad Politécnica
(UNA) advirtieron de su presencia.
“La niña” será nuestra
compañía por los próximos 16 o 18 meses. Esto significa que tendremos
una reducción en el promedio de lluvia, una disminución de la humedad
ambiental y periodos más extensos de sequía. El impacto del fenómeno en
la capacidad productiva del país puede ser muy duro.
En
opinión del Dr. Alberto Yanosky, director ejecutivo de la organización
no gubernamental Guyra Paraguay, existe una estrecha relación entre
deforestación y “La niña”.
Al respecto dijo: “Los efectos de
‘La niña’ aumentan debido a que disminuye considerablemente la masa
boscosa de nuestro país. El fenómeno es completamente natural, es
cíclico, pero el impacto que tiene en el medioambiente es mayor, porque
dejamos de contar con la protección que brindan los bosques”.
Mencionó
que existe menor capacidad de retención de la humedad, lo que implica
disminución del promedio de precipitaciones pluviales.
Yanosky
recordó un artículo publicado el sábado último, en ABC Color, donde
miembros de la Asociación de Productores de Soja de Alto Paraná
reconocieron preocupación por “La niña”, pero indicaron cierto optimismo
con el argumento de que el clima no se puede prever a largo plazo.
Mencionaron
como ejemplo que los meteorólogos anunciaron el año pasado un invierno
seco para el 2010 y en Alto Paraná la temporada fue muy húmeda.
Sobre
el punto mencionó lo siguiente: “Las previsiones fueron exactas, a
nivel país. En todo el territorio el clima fue seco, exceptuando Alto
Paraná y el extremo sur del Chaco, donde se mantuvieron promedios de
humedad”.
Agregó que “a veces resulta increíble cómo se busca
minimizar estudios técnicos de alto nivel, sobre todo cuando se pretende
ocultar el daño que tiene la deforestación en el medioambiente”.
En
su opinión “es necesario iniciar en forma urgente una campaña de
información, de tal manera que la población conozca los alcances del
impacto que puede tener “La niña” a nivel nacional.
Lamentó la inacción gubernamental y la falta de preparativos para disminuir las consecuencias negativas de un fenómeno natural.